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Qué es y para qué sirve un corte geológico

Un corte geológico es un esquema que representa lo que está debajo del suelo que pisamos.

Si te imaginas una tarta, cuando la cortas por la mitad ves las capas de bizcocho y nata que la componen (y también las de chocolate si las hay 😋 ).

En un corte geológico lo que dibujamos son las capas que hay en el interior de la tierra y cómo están dispuestas.

El corte geológico se realiza habitualmente desde un punto hasta otro del terreno a lo largo de una línea recta. Para ello, nos suele ayudar representar primero el perfil topográfico de la zona por la que pasa el corte geológico (la representación de valles y cimas, como en las rutas ciclistas).

Perfil topográfico de la etapa 13 (Candás-La Camperona) de la Vuelta Ciclista a España 2018. Fuente: RTVE.

Al final, el corte geológico no es más que un modelo que interpreta la forma y distribución de materiales que atravesaría nuestro cuchillo si cortásemos hacia abajo la superficie del terreno.

Talud al pie de un camino que nos muestra un conjunto de pliegues apretados en materiales carbonatados, como si estuvieran representados en un corte geológico. Los taludes son cortes geológicos "al natural". Cuenca de Jaca, Pirineo Oscense. Imagen: Javier Elez.
Talud al pie de un camino que nos muestra un conjunto de pliegues apretados en materiales carbonatados, como si estuvieran representados en un corte geológico. Los taludes son cortes geológicos “al natural”. Cuenca de Jaca, Pirineo Oscense. Imagen: Javier Elez.

¿Hasta qué profundidad llega un corte geológico?

Pues hasta donde decida su autor según la aplicación que le quiera dar.

Los cortes geológicos son herramientas que tienen muchas aplicaciones y que siempre están construidos con un objetivo claro de inicio. En función de ese objetivo se define la profundidad.

Los hay que van desde pocos metros hasta los que llegan al núcleo y dibujan las capas principales de la Tierra.

Corte geológico desde el Sistema Central hasta la cuenca geológica del Duero. En este modelo aproximado la profundidad sería superior a los 1000 m desde la superficie.
Corte geológico desde el Sistema Central hasta la cuenca geológica del Duero. En este modelo aproximado la profundidad sería superior a los 1000 m desde la superficie. Gráfico de Javier Elez.

¿Qué información contienen?

Los cortes incorporan información de fallas y estructuras, discordancias y discontinuidades, tipos de rocas (mediante la leyenda gráfica), etc.

Se pueden hacer a mano alzada para expresar una idea o proceso o a escala para poder medir ángulos, espesores de capas (potencia), profundidades o cualquier cosa que se nos ocurra.

En ocasiones el modelo final también nos permite reconstruir lo que ya no está, es decir, lo que fue erosionado (lo que habría desde el perfil topográfico hacia arriba)…

Un buen corte geológico permite, no solo ver cómo están dispuestas las rocas en el subsuelo, sino interpretar de forma muy detallada los procesos geológicos involucrados en ese resultado final.

¿Para qué sirven los cortes geológicos?

Este es uno de los cortes que acompañaba al mapa geológico británico de 1815 de William Smith, primer mapa geológico moderno que cubría un país completo y en el que se implementa por primera vez un código de colores para caracterizar materiales y edades diferentes. Fuente: Natural History Museum, Great Britain.
Este es uno de los cortes que acompañaba al mapa geológico británico de 1815 de William Smith, primer mapa geológico moderno que cubría un país completo y en el que se implementa por primera vez un código de colores para caracterizar materiales y edades diferentes. Fuente: Natural History Museum, Great Britain.

Los cortes geológicos son imprescindibles en la búsqueda de recursos naturales que se encuentran en el subsuelo, desde minerales y rocas de interés económico hasta hidrocarburos, ya que permiten por un lado cuantificar cantidades y por otro estimar cuánto esfuerzo económico será necesario para extraer el recurso y por tanto saber si es rentable su explotación o no antes de empezar.

En hidrogeología se utilizan para identificar el recurso: dónde y cuánta agua hay en una zona. Y son imprescindibles en la gestión de aguas subterráneas, ya que permiten identificar las vías preferentes de recarga o de contaminación del acuífero y ayudan en el diseño de las medidas de corrección y recuperación.

En obra civil contribuyen a anticipar qué materiales vamos a encontrar en el subsuelo a la hora de hacer una infraestructura (un túnel, un puente, una cimentación de un edificio o una presa) y a prever los problemas y ventajas que el terreno nos ofrece para la realización de esas obras.

Son herramientas imprescindibles en ciencia base, pero también en campos de aplicación de la ciencia como el estudio de los riesgos geológicos (terremotos, deslizamientos de ladera, riesgos volcánicos, etc.).

Más información

Para más información sobre cortes geológicos te recomendamos esta web del Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña:

Échale un ojo también a este vídeo de Geological Legacy en YouTube:

Interpretación de CORTES GEOLÓGICOS (Pasos y Reconstrucción de la Historia Geológica), de Geological Legacy en Youtube.

Prácticas de cortes geológicos en practicasgeologia.com

Encuentra las mejores prácticas de cortes geológicos para Secundaria, Bachillerato y Universidad:

El paisaje de La Moraña. La geología invisible

Autor – Javier Elez

El paisaje de gran parte de la comarca de La Moraña se caracteriza por un relieve bastante plano del que sobresalen de tanto en tanto algunos cerros de dimensiones muy modestas, con pendientes suaves y un conjunto atravesado por los valles de los ríos Zapardiel, Arevalillo y Adaja. Domina en toda la comarca el cultivo del cereal y destacan en el horizonte los pinares autóctonos.

A pesar de la monotonía aparente de la llanura, desde el punto de vista geológico se sobreimponen en esta comarca una serie de procesos geológicos relevantes que le confieren su forma y características actuales. Estos procesos, la geología de los últimos millones de años, son identificables para el ojo experto. Pero si no lo eres, quizá necesites una pequeña guía para empezar a leer la geología aparentemente invisible de La Moraña. ¡Aquí va!

La formación del paisaje

La forma plana general de toda la comarca responde a un fenómeno de gran alcance geográfico relacionado con lo que los geólogos denominamos cuenca sedimentaria neógena del Duero.

¿SABÍAS QUE…? El período Neógeno comprende desde hace unos 23 millones de años hasta el comienzo del período Cuaternario hace 2,6 millones de años. Si quieres saber más sobre el tiempo geológico, consulta la tabla cronoestratigráfica internacional..

Pulsa sobre la imagen para ver la tabla cronoestratigráfica completa.

Una cuenca geológica o sedimentaria es una depresión en la corteza terrestre que tiene un origen tectónico y en la que se acumulan sedimentos. No confundir con cuenca hidrográfica. La cuenca sedimentaria del Duero tiene unos límites diferentes a la cuenca hidrográfica actual del río y un significado geológico distinto.

Para saber más, consulta: Qué es una cuenca hidrográfica

El desarrollo general y las causas de la formación de la cuenca sedimentaria del Duero son muy similares a las que explicamos en otro artículo sobre la cuenca sedimentaria de Amblés, pero en este caso los límites de la del Duero son: al sur, el Sistema Central; al este, la Cordillera Ibérica; al norte, la Cordillera Cantábrica. Mira este mapa para verlo más claro:

Figura 1. En naranja se marca el área ocupada por la cuenca geológica o sedimentaria neógena del Duero. Esta es una depresión de origen tectónico que está rellena por sedimentos del periodo Neógeno.
En rojo aparecen marcados los límites de la cuenca hidrográfica actual del río Duero.

Para saber más sobre la formación y características de la cuenca sedimentaria de Amblés, mira el artículo: Geomorfología del Valle de Amblés.

Al igual que la cuenca sedimentaria de Amblés, la del Duero se rellenó hasta arriba de sedimentos con capas prácticamente horizontales y paralelas que van marcando el paso del tiempo, con las más recientes arriba.

  1. Los sistemas montañosos circundantes aportaron sedimentos hasta que ya no cabían más. La cuenca se colmató (rellenó), dejando arriba una superficie horizontal muy extensa.
  2. Sobre esa superficie de colmatación se fue desarrollando después el resto de procesos geológicos que la modifican ligeramente, pero que han sido incapaces de borrar completamente su impronta.

A este proceso de colmatación de la cuenca sedimentaria del Duero debemos fundamentalmente el aspecto llano de la meseta castellano-leonesa.

¿SABÍAS QUE…? Los datos de subsuelo indican que amplios sectores del centro y norte de la cuenca sedimentaria del Duero tienen espesores de entre 1,5 y 2 km de sedimentos neógenos.

Sedimentación, erosión y cerros testigos

La cuenca sedimentaria del Duero era de tipo endorreico: no drenaba hacia el Atlántico y el agua y los sedimentos que entraban en la cuenca se quedaban allí. El relleno de la cuenca sedimentaria del Duero es un proceso muy largo que ocupa una parte importante del período Neógeno.

Sin embargo, desde hace unos 2,5 millones de años se rompe esta dinámica y se empiezan a desarrollar los ríos que conocemos en la actualidad. Es en este momento, a lo largo del período Cuaternario, cuando finalmente el río Duero termina conectando las cabeceras de montaña con el océano Atlántico, haciendo de cinta transportadora de agua y sedimentos y erosionando la antigua cuenca sedimentaria del Duero.

El desarrollo inicial de esta red de drenaje fluvial, precursora de la actual del río Duero, excava ligeramente la superficie de colmatación, erosiona las capas más fáciles y deja las más difíciles de erosionar prácticamente intactas, elaborando un paisaje dominantemente plano.

Esta erosión incipiente deja esparcidos pequeños cerros de suaves laderas y cimas planas que son los únicos testigos que quedan de unos sedimentos que han sido erosionados. A estas formas se las denomina cerros testigos en geología. La parte más alta de estos cerros está ocupada por capas sedimentarias más resistentes a la erosión y los protegen de ser completamente desmantelados.

Figura 2.
Formación de cerros testigos.
1) Esquema general de la disposición del relieve montañoso del Sistema Central y la cuenca geológica del Duero.
2) Modelo de desarrollo de un cerro testigo.
Figura 3. Dos imágenes en las que se pueden observar en distintos planos el relieve dominantemente llano, la superficie de colmatación, los cerros testigos y al fondo el Sistema Central. Imágenes tomadas en las cercanías de El Oso y Hernansancho, en la provincia de Ávila (España). Fotos de Gabriel Castilla.

La Geología como ciencia histórica

Sobre este relieve antiguo (paleo-relieve) de La Moraña, los cambios en el clima relacionados con el episodio climático conocido como Younger Dryas, hace unos 12.800 años, proporcionan las condiciones adecuadas para que se instalen espectaculares cinturones de dunas eólicas . Al final de este período frío, hace unos 11.700 años, el ascenso de las temperaturas deja las circunstancias ideales para que comience la “revolución neolítica” y el tránsito hacia sociedades sedentarias agrícolas. Pero esa es otra historia.

Los procesos descritos en este artículo hablan de la historia geológica de esta parte del mundo que es la comarca de La Moraña. Por esto decimos que la Geología es una ciencia histórica, porque nos cuenta cómo ha evolucionado el planeta y los procesos que le dan forma a lo largo de su propia historia, que es muy larga: unos 4.550 millones de años.

Para saber más sobre el período climático Younger Dryas: Younger Dryas: cambios climáticos que condicionaron el paisaje abulense y la vida humana.

Conoce más sobre las dunas de La Moraña y cómo y cuándo se formaron en: Un mar de dunas en La Moraña.

Fuentes de consulta

Herramientas para descubrir los cinturones de dunas de Ávila

Autor – Javier Elez

Con la llegada de la revolución digital todos tenemos más herramientas para explorar el mundo, también los geólogos. Desde el punto de vista de la geología, temática principal de este blog, queremos destacar dos que nos permiten, por ejemplo, descubrir que el norte de Ávila está cubierta de dunas.

Satélites y Sistemas de Información Geográfica (SIG)

En primer lugar, las imágenes y datos de todo tipo obtenidas de nuestro planeta por los diversos satélites existentes. Y en segundo lugar los programas informáticos que nos permiten manejar estos datos, tanto consultarlos y visualizarlos como operar con ellos, y que se denominan de forma genérica Sistemas de Información Geográfica (SIG).

Para los que no lo veáis claro, echad un vistazo a Google Earth y pensad en cómo es posible imaginarse el planeta con este detalle sin tener las herramientas adecuadas… Difícil, ¿verdad?

Hoy queremos poneros un ejemplo de la aplicación de las no tan nuevas ya tecnologías de satélite al conocimiento de nuestro planeta.

Las dunas de la Moraña

En Ávila existen dunas con unas formas súper delicadas conservadas prácticamente intactas desde hace unos 11.500 años. ¿Lo sabías?

Estos depósitos eólicos desérticos se agrupan en cinturones de dunas que tienen longitudes kilométricas y formas muy elaboradas. Como todas las dunas, eran movidas por los vientos dominantes en su momento. Pero, ¿dónde están ahora? Pues escondidas en el paisaje.

Para desenmascararlas necesitamos de los datos que nos proporcionan los satélites y un poco de software.

  • Los datos que vamos a utilizar son datos de elevación (altimetría) de alta resolución obtenidos mediante tecnología LIDAR. Los tenemos de forma gratuita para todo el territorio nacional en el Centro Nacional de Información Geográfica.
  • Para cocinar estos datos utilizamos un Sistema de Información Geográfica (SIG), que es el software que nos va a permitir realizar cálculos con los datos de elevación. El cocinado es sencillo: calculamos lo que se denomina modelo de elevaciones sombreado, que es una simulación de las sombras que haría el sol sobre el modelo del terreno que suponen los datos de elevación. El resultado es espectacular, mira la Figura 1.
Figura  1. Desliza la barra para ver el modelo sombreado a la izquierda y la fotografía de satélite a la derecha. Verás cómo las dunas solo se ven a simple vista con el primero. La zona es la cabecera del rio Arevalillo, al norte de El Oso, y abarca entre otras a la localidad de Cabizuela.

Si hacemos zoom en las dos dunas bien definidas abajo a la izquierda del cinturón veremos esto:

Figura 2. Las bonitas dunas de Cabizuela con más detalle. La elevación que tienen sobre el fondo prácticamente plano llega a ser de unos 12 m máximo.
Figura 3. Foto en el campo y desde el sur de las mismas dunas de Cabizuela. Encima de ellas quedan las zonas de pinares, donde no se puede cultivar nada más. Como ves, a simple vista no son nada evidentes.

Aquí va un video 3D realizado a partir de los datos del modelo de elevación junto con el modelo de elevaciones sombreado. En él hemos exagerado en la vertical para que se vea mejor el relieve, otro truco que se puede hacer con estos datos.

Estos cinturones de dunas no solo se encuentran aquí en la Moraña abulense, sino que se extienden a lo largo de toda la zona sur de la meseta castellano-leonesa y se reconocen fácilmente también en Segovia (Tierra de Pinares) y Valladolid.

Busca tú las dunas con Iberprix

Si quieres buscar tú mism@ las dunas, te dejamos aquí un visor online muy sencillo que te ahorrará todo el trabajo de manipulación de datos.

Se llama Iberpix, es un producto gratuito que ofrece el Instituto Geográfico Nacional de España y es extremadamente sencillo de usar.

Abajo a la derecha encontráis un botón rojo con un símbolo de “capas”, pincháis y os aparecen pestañas.

Desmarca todas y marca solo la de “Relieve” y podrás ver un modelo de elevaciones sombreado de toda España.

Dadle al zoom ya que tiene muy buena resolución…

En próximos artículos os contamos cómo se forman las dunas y qué información nos aportan sobre el clima y el paisaje en el que se formaron, justo aquí, en la Moraña abulense.

¿Te atreves a decir desde dónde soplaba el viento dominante hace 11.500 años…?

Actividades docentes relacionadas

HERRAMIENTA. Observación de la superficie de España mediante Iberpix

HERRAMIENTA. Herramienta de software QGIS

PRÁCTICA. Análisis geomorfológico mediante Iberpix 4 del Instituto Geográfico Nacional

RECURSO DIDÁCTICO. Web de descarga gratuita de los datos geográficos necesarios para cualquier proyecto

Reconciliando la tradición oral de las “vejigas” con la geología y el estudio de los riesgos naturales I

Autor – Javier Élez

Muchos habréis escuchado el relato de nuestros mayores cuando contaban que había “vejigas” llenas de agua en el interior de la montaña que “explotaban” y movían enormes cantidades de agua y piedras, en ocasiones causando daños a poblaciones y propiedades.

Sin embargo, y tal como apunta Alberto Martín en el comentario que nos hizo llegar en Facebook, la montaña -el Sistema Central en la zona de Ávila- está constituida fundamentalmente por granito. El granito es un material muy poco dado a generar grandes cavidades en su interior, en las condiciones atmosféricas actuales se disuelve muy despacio. Es difícil entender cómo en una roca fundamentalmente impermeable se puede acumular agua en grandes cantidades y que por algún tipo de sobrepresión termine explotando y provocando una inundación.

Desde la geología podemos contaros algunos de los fenómenos naturales que suceden en las zonas de alta montaña desde un punto de vista científico y que esperamos que reconcilie esta tradición oral de las “vejigas” con la ciencia moderna.

Este intento de reconciliación viene de lejos. Los naturalistas trataron de explicar ya hace años estos fenómenos.

Nicolás de la Fuente Arrimadas escribe en 1926 en su “Fisiografía e historia del Barco de Ávila”:

“Obsérvase también en estas sierras otro importante fenómeno de destrucción: las vejigas o vejigones. Aparecen después de grandes nevadas y lluvias, las cuales se infiltran entre las rocas que tienen cubiertas sus hoquedades sólo por terrenos modernos; se depositan allí, van lentamente socavando el bloque granítico más inferior a estas aguas infiltradas, y por su gran peso, y haciendo mucha presión, rompen, lanzan a lo mejor en un día claro, todo el bloque, produciendo un estampido que las gentes del país distinguen bien del trueno; precipitanse las aguas desde la cima o sitios de la vejiga y todo lo destruyen, arrancando peñascos, árboles y prados, y dejando barrancadas como la que se observa al N. E. del Tormal o Cabeza del Muladar. Resulta una gran hoquedad en el sitio en que se rompe la vejiga, socavada desigualmente en el granito, hasta de 90 metros de profundidad, por acumularse en algunas, como en el vejigon de Amar de la Torre (Escorial) sus 300 000 quintales de agua, y arrastrando peñas de más de 400 quintales de peso”.

Para dimensionar bien lo que describe Nicolás de la Fuente hay que saber que:

  • Un quintal español equivale a prácticamente 46 kg. Por tanto, 300.000 quintales de agua equivalen a 13.802 toneladas de agua.
  • Además, una peña de 400 quintales equivale a 18,4 toneladas y esto son unos 7 m3 de granito más o menos.

Poca broma…

Las “vejigas” de las que nos habla la tradición oral no son cavidades de agua en el interior de la montaña que explotan. Sin embargo, tienen una explicación relativamente sencilla y como veréis bastante lógica desde el punto de vista de la Geología y en el contexto de dinámicas de alta montaña.

Cómo se desencadena

Una sucesión de acontecimientos tipo (inspirada en los trabajos de Bodoque y colaboradores de 2007 y Villanueva y colaboradores de 2011), sería:

1.Llueve de forma muy importante y rápida (o nieva) sobre las partes más altas de la montaña. Se produce lo que se denomina un evento torrencial de elevada magnitud.

2. En las zonas de mayor pendiente y donde el granito no está descarnado, la ladera de la montaña todavía puede tener una cubierta compuesta por una cierta vegetación sobre un manto de alteración de bastante espesor y que suele incorporar bloques grandes de granito, a veces con un canchal encima. Es una zona muy porosa y aquí es donde el agua se infiltra y se acumula.

3. La alta pendiente y el peso adicional del agua hacen que una parte de la ladera de la montaña se desequilibre gravitacionalmente y se deslice cuesta abajo. La masa deslizada está compuesta fundamentalmente por el manto de alteración junto con un volumen importante de agua infiltrada.

4. La masa de material que se desliza es por tanto una amalgama de agua y rocas. Además, el agua que contiene hace de lubricante para que el manto de alteración deslice sobre el granito menos alterado que se encuentra por debajo. Como la pendiente es muy alta, el material deslizado incrementa mucho su velocidad y se comporta como un flujo hiperconcentrado (flujo no newtoniano en términos físicos), una pasta de barro, agua y rocas en la que la mayor parte son los sólidos.

5. El material cae cuesta abajo de forma muy rápida, encauzándose en alguno de los regueros existentes y arrasando todo a su paso.

6. Cuando la pendiente disminuye ladera abajo, el flujo pierde velocidad y termina parándose. Los bloques mayores se quedan aquí, lo que incluye a los de “400 quintales de peso”. Es en ese momento cuando el agua empieza a escapar de la masa deslizada. La cantidad de agua es muy importante y aunque se ha frenado por la pérdida de pendiente sigue teniendo bastante velocidad con lo que arrastra la arena y el barro (los materiales más ligeros) y continúa avanzando cuesta abajo arrasando de nuevo todo a su paso, como los árboles que va encontrando.

7. Este volumen de agua enorme termina inundando las zonas más bajas, arrastrando troncos de árboles y moviéndose hasta encontrar un cauce mayor aguas abajo en donde encauzarse.

Animación simplificada del funcionamiento de una “vejiga” o flujo hiperconcentrado en relación con deslizamientos gravitacionales.

Para saber más sobre cómo se produce la alteración del granito: Las formas del granito: el berrocal

La tradición y la explicación

Al final un deslizamiento en la zona alta provoca una inundación en las zonas más bajas de la montaña.

Comparando con la tradición oral de las “vejigas”, podemos explicar la cantidad de rocas que se mueven y su gran tamaño, ya que caen cuesta abajo por zonas de mucha pendiente. También la marca clara del lugar donde “revienta” la “vejiga”, que es donde queda la cicatriz del deslizamiento gravitacional inicial. El estampido sería el ruido de los bloques de granito de gran tamaño golpeándose entre ellos y contra el suelo mientras caen cuesta abajo a toda velocidad.

Este proceso también explica una característica observada por los habitantes de la Sierra y es que el fenómeno de las “vejigas” a veces se produce incluso un par de días después de las lluvias fuertes. El agua acumulada durante la lluvia desequilibra una zona en la ladera pero ésta, según el caso, puede llegar a tardar un tiempo en caerse.

Para te hagas una idea, hay deslizamientos gravitacionales de ladera disparados por un terremoto que tardan semanas y hasta meses en moverse después de que hayan sido desequilibrados por la energía sísmica liberada.

¿Conoces casos de “vejigas”?

Para que todos podamos conocer un poco más sobre este fenómeno os invitamos a que nos contéis esas tradiciones orales de las que hablamos en este artículo.

SEGUNDA PARTE. Continúa leyendo la segunda parte de este artículo, donde se explica el caso de Venero Claro, en Navaluenga, y otros casos documentados: Reconciliando la tradición oral de las “vejigas” con la geología y el estudio de los riesgos naturales II: el caso de Venero Claro

Recursos utilizados

Reconciliando la tradición oral de las “vejigas” II: Venero Claro y otros casos

Autor – Javier Elez

Para contextualizar estos casos es necesario leer la primera parte de esteartículo sobre qué son las “vejigas” y su explicación científica: Reconciliando la tradición oral de las “vejigas” con la geología y el estudio de los riesgos naturales I (PRIMERA PARTE)

El caso de Venero Claro en Navaluenga

De todo el proceso geológico sucedido en Venero Claro tenemos registro fotográfico y evaluación científica moderna gracias a Andrés Díez Herrero, geólogo e investigador del área de Riesgos Geológicos del Instituto Geológico y Minero que junto con un equipo multidisciplinar de colaboradores han caracterizado y estudiado uno de estos flujos hiperconcentrados en relación con movimientos de ladera a los que la tradición oral denomina “vejigas”.

Este caso sucedió en 1997 en el arroyo Cabrera, junto a la localidad abulense de Navaluenga y a día de hoy los trabajos publicados sobre este evento son considerados de referencia a nivel internacional en el estudio de los Riesgos Naturales relacionados con inundaciones súbitas.

Secuencia de fotografías de 1997 tomadas por Andrés Díez justo después de la avenida

Fotografía 1: Vista general de la cuenca fluvial del arroyo Cabrera en la Sierra del Valle (Sierra de Gredos oriental). La parte más alta está a 1923 m de altura y la parte más baja, donde desemboca el arroyo Cabrera en el río Alberche, a 735 m. La línea en color claro evidencia el lugar por el que se encauzó el flujo hiperconcentrado. El deslizamiento inicial se produjo en la parte más alta.

Fotografía 2: Cicatriz del deslizamiento en primer plano. El lugar donde se inicia el deslizamiento inicial y perspectiva hacia abajo en la que se ve también en colores claros el lugar por el que se encauzó el flujo hiperconcentrado.

Fotografía 3: Aspecto de la zona arrasada por la avenida. Prácticamente toda la vegetación de la rivera, en un ancho muy reducido, ha sido completamente desmantelada.

Fotografía 4: Fotografías de los depósito con los bloques mayores en una zona con menos pendiente. Atención a la persona que hace de escala en las fotos, que da una idea del diámetro de varios metros de algunos bloques.

Fotografía 5: Panorámica, arriba a la izquierda la zona en donde se depositaron los bloques mayores, abajo y a la derecha el lugar por donde se inició la inundación.

Fotografía 6: Aspecto del puente de Trampalones tras la riada, un poco aguas abajo del punto de la fotografía 4. Los troncos son de árboles de tamaño considerable. Y el puente es lo que está debajo y detrás del montón de árboles…

Fotografía 7: Depósito de árboles arrastrados por la riada en el puente de la Colonia de Venero Claro, ya cerca de la desembocadura con el río Alberche.

Para comprender bien el fenómeno hay que hacer un esfuerzo por visualizar que hay más de un kilómetro de desnivel desde el punto en el que se inicia el desprendimiento y la desembocadura del arroyo en el río Alberche. Todo ese diferencial de cota (energía potencial) hace que la masa deslizada tenga un nivel de energía enorme.

Además, al encauzarse cuesta abajo por uno de los valles existentes concentra su actividad en una extensión espacial muy limitada a lo ancho del valle. La zona denudada (erosionada) es muy larga como se aprecia en la fotografía 1, pero tiene pocas decenas de metros de ancho: el Venero Claro.

Otros casos históricos

Además del evento de arroyo Cabrera en Navaluenga, en la literatura específica sobre el tema hay otras de estas “vejigas” estudiadas.

Una de ellas sucedió en el arroyo de Jubaguerra en enero de 1996 (en el valle del Jerte en Cáceres; publicado por Pedraza y colaboradores en 2004).

Por tanto, hasta el momento tendríamos identificados cuatro de estos fenómenos en el Sistema Central sumando los dos que describe Nicolás de la Fuente Arrimadas en su “Fisiografía e historia del Barco de Ávila” (ver primera parte de este artículo):

  • NE del Tormal o Cabeza del Muladar, muy cerca de Bohoyo (Ávila), previo a 1926.
  • Amar de la Torre, en El Escorial (Mádrid), previo a 1926.
  • En el Arroyo Jubaguerra, ya en el valle del Jerte (Cáceres), en 1996.
  • Arroyo Cabrera, en Navaluenga (Ávila), en 1997.

Estos cuatro no pueden ser los únicos. Este fenómeno se debe haber producido a lo largo de todo el Sistema Central  de forma relativamente habitual.

Por ejemplo, muy cerca del pueblo de El Raso, en Ávila, encontramos un Arroyo de la Vejiga. También en la localidad de Miraflores de la Sierra, ya en la provincia de Madrid pero igualmente en una zona de montaña con fuerte desnivel, se encuentra el Arroyo de la Vejiga, que justo desemboca en el pueblo. Estos topónimos no pueden ser casuales aunque es posible que sean tan antiguos que ya nadie recuerde por qué se les puso ese nombre.

¿Conoces casos de “vejigas”?

Para que todos podamos conocer un poco más sobre este fenómeno os invitamos a que nos contéis esas tradiciones orales de las que hablamos en la primera parte de este artículo.

Os pedimos que nos hagáis participes a todos de las historias sobre las vejigas que cuentan vuestros mayores o que oísteis de pequeños para poder recopilarlas y que no se pierdan y pueda quedar un pequeño registro escrito sobre ellas.

Recursos utilizados

Geomorfología del Valle Amblés

Textos y gráficos: Javier Élez – Imágenes: Gabriel Castilla y Javier Élez

El valle de Amblés aparece como una gran llanura elevada (unos 1.100 metros sobre el nivel del mar), de forma alargada y relieve muy plano que contrasta con las cumbres circundantes: la Sierra de la Paramera al sur y la de Ávila al norte. Para explicar este contraste tenemos que saber que escondida en el valle se encuentra una cuenca sedimentaria poco conocida, la cuenca de Amblés. Te la presentamos…

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Vista parcial del valle de Amblés desde el cerro de Ulaca con la Sierra de Ávila al fondo.

La cuenca sedimentaria de Amblés

Una cuenca sedimentaria es una depresión en la corteza terrestre que tiene un origen tectónico y en la que se acumulan sedimentos.

Los límites de la cuenca sedimentaria de Amblés vienen definidos por un conjunto de fallas bastante complejo que se localizan en los cambios de relieve tan importantes que encontramos entre el valle plano y las alineaciones montañosas al norte y al sur.

panoramica
Panorámica de parte del Valle de Amblés visto desde el cerro de Ulaca, con la Sierra de Ávila al fondo.

Fracturación y paisaje: fallas y diaclasas

En la llanura encontramos sedimentos (fundamentalmente arcillas y arcosas) con relieves prácticamente planos que están en contacto por fallas con los granitos, más antiguos y ligeramente sobreelevados sobre el fondo del valle y que dan formas de erosión con más aristas y más relieve. La zona donde acaban los granitos y empiezan los sedimentos sería el límite de la cuenca y el lugar donde se encuentran las fallas.

La cuenca de Amblés estuvo activa durante parte del Terciaro. Mientras las fallas iban generando hueco, este se rellenaba con los sedimentos provenientes de las sierras adyacentes. Cuando las fallas dejaron de actuar, el hueco (la depresión tectónica) se rellenó completamente. El relieve plano es el testigo de ese proceso de relleno completo que denominamos colmatación.

Corte Cuenca de Amblés
Corte geológico Norte-Sur esquemático de la cuenca de Amblés y la sierra de la Paramera.

A día de hoy, y como no hay más hueco que rellenar, los sedimentos aportados lateralmente desde las sierras de la Paramera y Ávila son arrastrados por el río Adaja.

Las estimaciones realizadas a partir de estudios geofísicos (Garzón Heydt et al ., 1981) apuntan a que el espesor del relleno sedimentario sería cercano a los 1.000 metros.

Para saber más

Garzón Heydt, G., Ubanell, A.G. y Rosales, F. (1981). Morfoestructura y sedimentación terciarias en el valle de Amblés (Sistema Central Español). Cuadernos de Geología Ibérica 7, p. 655-665.

Organismos que colonizan los granitos: la liquenometría

Autor – Javier Elez

¿Te has fijado alguna vez en la gran cantidad de seres vivos que colonizan las rocas que ves en tus paseos por el campo? Es habitual encontrar, por ejemplo, una gran variedad de musgos y líquenes tapizando los granitos.

Los musgos son plantas no vasculares, mientras que los líquenes son organismos simbiontes complejos en los que colaboran hongos, algas y levaduras, según publicó la revista Science hace un par de años.

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Estos últimos, los líquenes, se estudian en varios campos e incluso existe una rama de la Botánica denominada Liquenología. Pero, ¿para qué se utilizan los líquenes en Geología?

Los líquenes y la geología

En geología se emplea una técnica de datación denominada liquenometría.

Algunas especies de líquenes nos permiten estimar con bastante precisión el tiempo que ha pasado desde que una superficie queda expuesta y los líquenes comienzan a colonizarla hasta la fecha en la que se realiza la datación. Según pasa el tiempo, la colonia va creciendo en diámetro y este crecimiento se puede medir.

Esta técnica se puede utilizar con éxito para datar superficies de hasta 5.000 años. Evidentemente, cuanto más atrás en el tiempo, mayor puede ser el margen de error.

¿En qué situaciones pueden quedar expuestas nuevas superficies para ser colonizadas por líquenes? En riadas, en caídas de bloques y de construcciones por terremotos, en movimiento de masas rocosas por glaciares, deslizamientos de ladera, etc.

cantera
En esta cantera de granito abandonada los líquenes comenzaron a proliferar sobre las superficies expuestas con el cese de la actividad de extracción.

Esta técnica de datación se emplea en el estudio de los procesos geológicos activos en campos como la geología del Cuaternario, estudios relativos a la variación del clima a lo largo de los últimos miles de años y los riesgos geológicos.

Algunas de las aplicaciones prácticas de la liquenometría son:

  • El estudio de la evolución temporal del retroceso de un glaciar. Y por tanto, las variaciones climáticas que se dieron en el pasado.
  • La datación y estudio de los efectos de grandes terremotos del pasado, de los que en muchas ocasiones no queda un registro documental.
  • Evolución de grandes deslizamientos o de zonas con importantes desprendimientos de roca por inestabilidad gravitacional.
  • Estudio de grandes riadas y sus periodos de retorno.
  • Como te puedes imaginar, también se utiliza con éxito en otras ramas del conocimiento como la Arqueología.

Cómo se realiza la datación liquenométrica

Simplificando mucho, la obtención de una edad se realiza estimando una curva de crecimiento climático en función de la localización geográfica en la que se encuentran y relacionando esta curva con el diámetro de la colonia.

Estos cálculos son relativamente complejos y se tienen en cuenta parámetros tales como la especie en concreto de liquen, la cantidad de insolación que le llega a la colonia en función de su localización (solana-umbría), la elevación a la que se encuentra, si se halla en una superficie plana o inclinada, etc.

¿SABÍAS QUE…?

Para calibrar la curva de crecimiento de las colonias de líquenes también se miden de forma sistemática en los cementerios cercanos a la localidad de estudio.

Las lápidas son superficies de piedra expuestas en las que está marcada la fecha de primera exposición y por tanto se sabe cuándo comienza la colonización por líquenes.

© Textos de Javier Elez.

© Fotografías de Gabriel Castilla y Javier Elez.

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Fracturación y paisaje: fallas y diaclasas

Autor – Javier Elez

Como ya sabemos, en parte de la provincia de Ávila son omnipresentes los granitos, relativamente homogéneos (composición, textura, aspecto) pero cortados por fallas y diaclasas producidas por diversas causas (enfriamiento, descompresión, deformación tectónica que se resuelve en forma de actividad sísmica…).

Las fallas y diaclasas introducen heterogeneidades en el granito que facilitan el desarrollo de los procesos erosivos. Con el tiempo, estas fracturas pueden quedar muy marcadas en el paisaje, condicionando el relieve a todas las escalas.

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La principal diferencia entre fallas y diaclasas es que en las primeras existe desplazamiento de los bloques a ambos lados de la fractura, mientras que en las diaclasas no.

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Vista desde arriba de un dique de cuarzo cortado por una pequeña falla con dirección N40 con desplazamiento hacia la derecha.

En el entorno de Burgohondo es difícil determinar la edad de estas fallas y diaclasas ya que no hay elementos que permitan su datación. En todo caso, el inicio de su movimiento es posterior a la formación y enfriamiento de los granitos en el Paleozoico.

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El patrón de fracturación es similar a todas las escalas

Estos dos tipos de fracturas se encuentran en el paisaje a todas las escalas, tanto a niveles microscópicos como a nivel de placa geológica con tamaños de cientos de kilómetros. Y, una vez que se mide la dirección que presentan las fracturas con respecto al norte y se determinan sus características, es posible observar que el patrón de distribución espacial es bastante similar.

Es fácil ver esta correlación a partir de estos ejemplos de menor a mayor escala:

  • Afloramientos bajo el Puente Arco, Burgohondo.  Dominan las diaclasas con direcciones N40, N60 y N120.
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Diaclasas en el afloramiento bajo Puente Arco con las orientaciones obtenidas.
  • Cabecera del río Alberche. La traza del río Alberche en el entorno de Burgohondo se produce en direcciones muy parecidas a las de algunas de las estructuras que se pueden medir en el afloramiento de Puente Arco. Incluso la cabecera del río se alinea en direcciones similares.
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Trazado del Alberche en las cercanías de Burgohondo condicionado por el patrón de fracturas dominante.
  • Relieve del Sistema Central. A una escala aún más amplia, en el propio Sistema Central se pueden identificar direcciones similares en las heterogeneidades de la corteza terrestre (fallas principales) que han condicionado la formación de su relieve.
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Modelo de elevaciones sombreado de gran parte del Sistema Central, en el que se muestra el relieve y las orientaciones de las fracturas.
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Midiendo la orientación de unas diaclasas con la brújula.

 

Actividad sísmica actual en el Sistema Central

El Sistema Central aún presenta actividad sísmica a día de hoy (se producen pequeños terremotos), lo que nos permite deducir que las fracturas continúan produciéndose.

La actividad sísmica del Sistema Central es muy baja. El registro instrumental de la sismicidad de las últimas décadas indica que no es extraño que se produzcan terremotos de magnitud 2 o incluso 3. Los terremotos de magnitud inferior a 3 son muy difíciles de percibir por nuestros sentidos y se registran en los sismógrafos.

© Textos, ilustraciones y fotografías de Davinia Díez Canseco, Jaime Cuevas, Javier Elez y Gabriel Castilla, entre otros, para la guía de campo de la edición 2016 del Geolodía Ávila.