El paisaje de La Moraña. La geología invisible

La forma plana general de toda la comarca de La Moraña responde a un fenómeno de gran alcance geográfico relacionado con lo que los geólogos denominamos la cuenca sedimentaria neógena del Duero, que es diferente a la actual cuenca hidrográfica. Esa cuenca se rellenó hasta arriba de sedimentos dejando una superficie muy horizontal, que en épocas más recientes se ha ido erosionando ligeramente dejando algunos cerros aislados llamados “cerros testigo”.

Humedales en tierras de labor

Las lagunas de La Moraña son de tipo endorreico. El agua de estas lagunas procede de la lluvia y no tiene salida hacia ríos o lagos ni se infiltra apenas hacia capas subterráneas, ya que se sitúan sobre arenas dunares que tienen debajo rocas de baja permeabilidad. Cuando se desecan dejan zonas denominadas saladares o salobrales.

Arroyos de montaña

Los canales de una misma red de drenaje cumplen distintas funciones según su posición en la red. Los de gran caudal vertebran la cuenca hidrográfica y se encargan del transporte de agua y sedimentos, mientras que los pequeños canales o arroyos tienen un importante papel en la construcción del paisaje.