Reconstruyendo el paisaje a partir de un puñado de arena

Cuando nos detenemos a contemplar un paisaje, nos preguntamos cómo se formó el relieve que observamos. Intuimos que las llanuras, valles y montañas debieron originarse por la acción lenta pero continuada del agua, el hielo o el viento, que arrancaron materiales de un sitio para reubicarlos en otros. Pero, ¿dónde fueron a parar? Podemos deducir que viajaron hasta un lugar tranquilo donde el agua, el hielo o el viento perdieron su energía, depositándolos en forma de sedimentos (arcilla, limo, arena o grava) en una depresión del terreno o tal vez en el mar. Y así, paso a paso, construimos las nociones de erosión, transporte y sedimentación.

Geomorfología del Valle de Amblés

El valle de Amblés es una cuenca sedimentaria de origen tectónico, formada en el periodo Terciario. Su relieve plano es testigo de un proceso de colmatación con sedimentos procedentes de las elevaciones adyacentes.

Arroyos de montaña

Los canales de una misma red de drenaje cumplen distintas funciones según su posición en la red. Los de gran caudal vertebran la cuenca hidrográfica y se encargan del transporte de agua y sedimentos, mientras que los pequeños canales o arroyos tienen un importante papel en la construcción del paisaje.