Las manoplas soncerros testigo de la meseta de Colorado, que se formaron por la erosión diferencial del agua entre materiales duros y blandos: limonita (arriba), arenisca (en el medio) y esquisto (en la base). El color rojo se debe al óxido de hierro de la limonita, que está por todas partes.
Iván Pérez López es fotógrafo y viajero y actualmente se encuentra embarcado en un viaje alrededor del mundo en furgoneta. Síguele la pista en: iplfoto.com, Instagram y Facebook.
En este viaje he podido visitar el Cráter Barringer (por aquí lo llaman Meteor Crater), en Arizona. Es un enorme agujero de 1,2 km de diámetro y 170 metros de profundidad que al parecer se formó hace 50.000 años cuando una roca de solo 50 metros que viajaba por el espacio colisionó contra la Tierra. Habrá que mirar más al cielo…
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Estos días ando recorriendo el Parque Nacional de las Grandes Dunas de Arena (The Great Sand Dunes National Park), en Colorado, Estados Unidos. Es una zona a unos 2000 metros de altura rodeada de montañas de más de 3500 metros de altitud. Son las dunas más altas de Norte América y el ambiente es tan seco que en pocas ocasiones nieva.
¡Espero que os guste!
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Autor (texto, gráficos e imágenes) – Gabriel Castilla Cañamero
En aquellas regiones del planeta donde el ambiente es tan seco que la vegetación apenas puede subsistir, los suelos quedan desprotegidos y expuestos a la acción del viento. El viento actúa arrancando del suelo materiales sueltos, principalmente arena y limo, que pueden viajar largas distancias. Cuando el viento se frena, bien porque disminuye su intensidad o bien porque se topa con un obstáculo, entonces se forma una duna. Una duna es, en definitiva, un montículo de arena que es transportado por el viento.
Figura 1. Esquema de una duna.
Aunque solemos asociar las dunas con lugares cálidos como el desierto del Sahara, lo cierto es que también son frecuentes, aunque menos conocidas, las dunas en desiertos fríos como el Gobi o la Antártida. De hecho las dunas son tan frecuentes en ambientes fríos que se han identificado hasta en las llanuras heladas de Martey Plutón.
Tipos de dunas
El tamaño y la forma de una duna dependen de la dirección y velocidad del viento, la disponibilidad de arena y la cantidad de vegetación presente. En base a estos factores podemos clasificar las dunas en cuatro tipos:
Las de tipo barján tienen forma de media luna y sus cuernos apuntan en dirección al viento.
Las de tipo seif presentan crestas rectas que se disponen longitudinalmente siguiendo la dirección del viento dominante.
Las de tipo transversal son montículos alargados con crestas onduladas perpendiculares a la dirección del viento.
Y por último las de tipo parabólico, que tienen forma de U con sus brazos apuntando en sentido opuesto al viento.
Figura 2. Principales tipos de dunas.
Dunas parabólicas de La Moraña
Las dunas parabólicas son frecuentes allí donde el terreno está parcialmente cubierto por vegetación que fija la arena de los brazos dejando que la parte central avance, siendo propias de zonas áridas frías en las que existe una cubierta vegetal. Este tipo de dunas son las que encontramos bajo los pinares de La Moraña abulense.
Como el viento es un fluido (similar a un río pero de aire) selecciona las partículas que puede mover según su tamaño y peso. Los granos de arena son arrancados del sustrato y desplazados a saltos (se dice que se desplaza por saltación) cerca del suelo, mientras que las partículas más livianas pueden ser elevadas varios metros formando nubes de polvo. El proceso por el cual el sustrato va perdiendo su material más fino y dejando al descubierto los fragmentos rocosos de mayor tamaño se conoce como deflacción.
Figura 3. Superficie erosionada por deflacción (izquierda) y canto pulido por abrasión (derecha) cerca de El Oso.
El resultado es un pavimento de rocas pulidas por la abrasión que ejerce el continuo piqueteo de los granos de arena que impactan sobre ellas. En aquellos lugares donde la deflacción es especialmente fuerte (normalmente en la cara de barlovento de las dunas parabólicas) se pueden formar depresiones que ocasionalmente pueden contener agua.
Bajo los pinares que conforman el paisaje de La Moraña abulense encontramos los restos de lo que en su día fue un extenso mar de arena cuyos restos aún se extienden por las provincias de Valladolid y Segovia. En esta comarca encontramos dunas parabólicas que se formaron por vientos provenientes del Oeste, así como dunas parabólicas semicirculares abiertas que tienen su origen en vientos procedentes del Suroeste. Allí donde la deflacción fue más intensa aún se aprecian depresiones con forma de artesa que ocasionalmente pueden retener una lámina de agua de poca profundidad (la laguna de El Ejido, en el término municipal de Riocabado, es un claro ejemplo – Figura 4).
Figura 4. Campo de dunas parabólicas al Norte de El Oso.
Cuándo se formaron las dunas
Las dataciones mediante termoluminiscencia (TL) señalan que este mar de arena se formó hace unos 11.600 años, coincidiendo con el evento de enfriamiento climático global conocido como Joven Dryas, también conocido como Dryas Reciente o Younger Dryas en inglés.
¿Sabías que…? Este nombre hace referencia a la planta de flor Dryas octopetala que en la actualidad crece en la rocalla de zonas árticas pero que en aquella época se podía encontrar en la fría y extensa tundra que cubrió toda Europa durante la última glaciación.
¿Qué desencadenó el cambio climático que hace 11.600 años transformó La Moraña en un mar de dunas? ¿Cómo era aquel paisaje y qué animales y plantas lo habitaban? Estas son algunas de las preguntas que intentaremos responder en el próximo #Geolodía19.
Las turberas son humedales ácidos en los cuales se produce la acumulación de materia orgánica como turba.
La turba es un material de color pardo oscuro, aspecto terroso y poco peso, constituido por restos vegetales en estado de descomposición que se utiliza fundamentalmente como combustible y como abono orgánico.
Musgo Sphagnum sp. presente en las turberas
Las turberas son en realidad pequeñas cuencas lacustres de origen glaciar en las que la velocidad de acumulación de la materia orgánica es mayor que la velocidad de descomposición de la misma.
Este proceso condiciona que el agua que vierte en las lagunas no entre en contacto con la materia orgánica y de forma progresiva se produce una reducción en la concentración de oxígeno, dando lugar a zonas en las que se produce la descomposición de la materia orgánica por parte de bacterias anaeróbicas. Este proceso de anoxia produce una reducción importante de los nutrientes en la turbera, que es aprovechado fundamentalmente por los musgos del género Sphagnum sp., que proliferan en aguas pobres en nutrientes frente a otros organismos.
El polen: un registro de la evolución del clima y la vegetación
Desde la antigüedad, las turberas han servido como combustible (de hecho forman parte de la clasificación de los carbones; turba<lignito<hulla<antracita) y para fertilizar campos de cultivo.
Pero además, en los últimos tiempos, se ha comprobado la eficacia de este tipo de ambientes como guardianes del registro palinológico, es decir, del polen y esporas provenientes de distintas plantas y hongos. El estudio de este tipo de registros ha permitido en el caso de los castros vetones, y en particular del castro de Ulaca, hacer una aproximación a la evolución paleoclimática y de la vegetación de la zona en relación a sus pobladores. Los registros de sedimentos encontrados en vasijas y otros restos arqueológicos recuperados de los castros vetones han permitido analizar la evolución de los terrenos en que habitaron dichos pueblos, gracias también a la datación por carbono-14.
Los pueblos vetones emprendieron durante la Segunda Edad del Hierro (s. VI a I a.C.) un extenso proceso de explotación del paisaje que dio lugar, tras la deforestación continuada, a la generación de nuevas zonas de pastos y tierras de cultivo (Sáez, J.A.L., Merino, L.L., & Díaz, S.P., 2008).
Este registro se puede observar por la reducción de los pólenes de especies como la encina, el roble melojo y el fresno y el aumento progresivo de la presencia de algunos palinomorfos de carácter antrópico (condicionados por la presencia humana) como Cichorioideae y Cardueae, que explican la antropización del paisaje (la transformación que ejerce el ser humano sobre el medio).
¿SABÍAS QUE…? La aparición de algunas esporas de hongos coprófilos (aquellos que tienen afinidad por los excrementos animales) indica no solo que los vetones eran un pueblo con amplia dedicación ganadera, sino que además convivían con el ganado in situ.
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Para no perder el sentido de la Historia, la Historia Natural
La Historia de la Tierra ha sido larga. Se remonta a mucho antes de que el ser humano apareciera en ella y está registrada en las rocas y los fósiles.
Al “tocar» la Historia, el ser humano se encontró con una barrera psicológica: pensar en un tiempo geológico de millones de años ha sido un salto reciente en el conocimiento humano, que muchos no han dado todavía.
En esta reflexión sonora sobre qué papel juegan la Geología y la Paleontología en el conocimiento de la Historia Natural, ponemos voz y música a las hermosas palabras de la paleontóloga Nieves López en “Geología y Paleontología para aficionados”.
El “Barrio de Bajondillo”, hoy deshabitado, tiene su origen en la necesidad de los vecinos de Burgohondo de estar más cerca de sus explotaciones agrícolas y ganaderas, ambas de subsistencia, y que se encontraban a varios kilómetros del núcleo urbano.
Por ello, se construyeron las denominadas “casillas”, o casas de campo, donde las personas residían sobre todo en verano. Las casillas no contaban con agua corriente, alcantarillado, ni energía eléctrica.
Junto a estas casillas, se construyeron los pajares o edificaciones destinadas a la guarda del ganado y/o del heno o paja y hornos comunitarios, lo que constituye el entramado principal del barrio.
En el año 1955 residían en Bajondillo 150 habitantes. A partir de los años 60 comienza el éxodo rural y empezaron a quedar en desuso.
La geología y el barrio
No por casualidad, el barrio está construido sobre el berrocal y al lado de la llanura de inundación del arroyo de la Garganta del Puerto.
El berrocal, con sus grandes bolos de orden métrico, habría servido como cimiento rocoso de las construcciones.
Mientras que la llanura de inundación supondría tierra fértil para el desarrollo de la agricultura.
Barrio de Bajondillo junto a la mayor extensión de la llanura de inundación de la Garganta del Puerto, un área plana de sedimento rico en materia orgánica, óptimo para el desarrollo de la agricultura.
Además, los bloques y cantos acumulados en el arroyo durante las riadas serían utilizados para la mampostería de las casillas junto con madera y vegetales para la cubierta (sustituidos por tejas de barro con el paso del tiempo).
La vida en todos los barrios discurría de forma muy similar: entre vecinos se ayudaban en las tareas del campo y se juntaban para ir a la “Re”, que consistía en tener el ganado en una zona y quedarse a dormir allí, para que no sufrieran ataques de lobos ni robos.
Solían juntarse todas las noches a “velar”, es decir, se reunían en una casilla donde hablaban un rato y compartían el vino y los frutos de temporada.
Una de las áreas de actuación de la Ingeniería Geológica es la dedicada a la estabilización de taludes.
Talud de carretera
Las obras de infraestructura lineal, como carreteras y ferrocarriles, en ocasiones precisan de la excavación de taludes o desmontes.
Un desmonte podría definirse como la superficie que resulta de una excavación controlada de un macizo. Se construyen con la pendiente más elevada que permite la resistencia del terreno, manteniendo unas condiciones aceptables de estabilidad y proyectándose para ser estables a largo plazo.
La estabilidad de un talud está determinada por:
Factores geométricos: altura e inclinación.
Factores geológicos: litología, grado de fracturación, estructura y orientación.
La posibilidad de rotura y los mecanismos de inestabilidad de los taludes están determinados principalmente por factores geológicos y geométricos.
Tipos de rotura de taludes.
Medidas de actuación para la contención
Cuando existe riesgo de inestabilidad y éste puede afectar a la actividad humana, es necesario actuar sobre los desmontes con el fin de minimizar los riesgos. Para ello, se utilizan diferentes elementos de contención como bulones, mallas de triple torsión (TT), gunita o mallas reforzadas con cable.
Elementos de contención utilizados para estabilizar taludes rocosos.
¿SABÍAS QUE…? Un talud estable puede con el tiempo pasar a ser inestable a causa de agentes climáticos (p.ej. lluvias intensas) o acciones antrópicas (p.ej. extracción de material).
Las marmitas de gigante son cavidades erosivas en los cauces de los ríos que se generan por la acción de las corrientes fluviales.
Marmita de gigante inactiva en el Alberche que nos permite ver los fragmentos de roca que la originan.
Estas cavidades de forma más o menos esférica se generan cuando uno o varios fragmentos de roca quedan atrapados en algún hueco del lecho. Gracias a la acción giratoria que produce la corriente, los fragmentos golpean contra los bordes del hueco y van redondeando y haciendo más profunda la cavidad.
Los fragmentos deben tener una dureza parecida o mayor que la de la roca en la que se genera la cavidad, por lo que generalmente se trata de fragmentos erosionados de la propia roca.
Esquema de la formación de una marmita de gigante
Las marmitas de gigante, que en ocasiones superan el metro de diámetro, suelen generarse en los cursos altos de los ríos, donde las corrientes tienen velocidad y energía para erosionar fragmentos de tamaño suficiente para que ejerzan como abrasivo.
Además, es en los cursos altos de los ríos donde se suelen encontrar lechos rocosos con la dureza necesaria (generalmente granitos y areniscas) para que se generen estas concavidades.
Marmitas de gigante activas en la cabecera del Alberche.
¿SABÍAS QUE…? El término equivalente a «marmita de gigante» en inglés es giant’s kettle (tetera de gigante). Ambos términos hacen referencia a su parecido con utensilios cotidianos que por su enorme tamaño podrían haber sido utilizados por gigantes.
Los granitos son rocas que se forman por el enfriamiento lento del magma generado al fundir parte de las rocas de la corteza terrestre. Este magma puede ascender debido a su menor densidad hasta quedar estancado formando una cámara magmática donde se enfriará poco a poco hasta formar el granito.
En una cámara magmática de este tipo se habrían formado los granitos de Burgohondo, por ejemplo.
Esquema general de la generación de magmas que dan lugar a rocas plutónicas (p.ej. granitos) o volcánicas.
Composición del granito
Los minerales principales que forman un granito son el cuarzo y el feldespato. Otros minerales comunes son micas, óxidos de hierro-titanio, circón o esfena.
La forma y tamaño de los minerales nos habla de las condiciones en las que se enfrió el magma. Un enfriamiento lento hace que los minerales tengan más tiempo para crecer y alcanzar mayor tamaño y viceversa.
En el granito de Burgohondo aparecen grandes cristales (fenocristal) rodeados de otros más pequeños (matriz), dando una textura conocida como porfídica. Esta textura nos habla de la diferencia de temperatura a la que cristalizaron los minerales. Los más grandes, de mayor temperatura, fueron los primeros en empezar a crecer y estarían prácticamente formados cuando empiezan a formarse los más pequeños, de menor temperatura.
Detalle de textura porfídica del granito de Puente Arco, Burgohondo (Ávila, España).
Fenocristales de feldespato en el inicio de la senda de la Laguna Grande, Sierra de Gredos, provincia de Ávila (España).
La edad del granito
La edad de cristalización de estos granitos es de aproximadamente 300 millones de años, pero no salen a la superficie hasta hace unos 20 millones de años, durante el levantamiento del Sistema Central.
Escala del tiempo geológico con los principales eventos implicados en la Geología del Itinerario de Burgohondo del Geolodía 2016. En azul se indican los hitos más importantes de la Historia de la Tierra.
Demuestra cuánto sabes sobre el granito
Si tienes claros estos y otros conceptos sobre el granito, demuéstralo jugando a La Ruleta del Granito. No todos los términos se encuentran en este artículo, por lo que quizá debas investigar un poco antes de completar «el rosco».